La urraca posada en la lámpara se balancea. La luz se mueve y crea zonas de claridad o penumbra. Mientras se columpia la urraca no cesa de mirarlo a él que no puede atraparla por la tanta altura del techo. Él percibe que la urraca lo desafía y recuerda que en la mañana la urraca lo vio golpearla a ella que era quien le daba de comer. También la urraca lo ha visto cortarla a ella en pedazos y llevar a cabo todos los pasos para emparedarla y pintar el nuevo trozo de pared. Cuando la urraca se balancea, la luz alcanza y vuelve a alcanzar el espacio detrás del cual ha quedado el cuerpo troceado de ella. Él salta, salta para atrapar el pájaro: La urraca posada en la lámpara se…