Teatro Cervantes de Almería, editado por Círculo Rojo, el ambiente que se vivía en la ciudad el 16 de julio de 1921 con motivo de la inauguración del magnífico edificio que tardó 60 años en construirse y que dentro de ocho años cumplirá su primer centenario.

El zócalo de azulejos, de una altura de casi dos metros, estaba hecho completamente a mano, pieza por pieza” y que se encargó a una fábrica sevillana de Triana.

Ya en el escenario, en su embocadura, sobre el telón de terciopelo del escenario se encuentra el bambalinón, que fue hecho por las monjas del Servicio Doméstico, las religiosas de María Inmaculada, de Almería. Está bordado con hilos de oro formando grandes arabescos alrededor de las iniciales del teatro (TC), sobre terciopelo rojo y con flecos dorados.

También las famosas máscaras griegas que representan la tragedia y la comedia están repartidas por cuatro falsas columnas, como también niños o las musas de la música.