Entrevistamos a Manuel Pérez Castell, presidente de Baile de Civilizaciones
En el día de hoy hablamos con Manuel Pérez Castell, presidente de la Fundación Baile de Civilizaciones para que nos cuente en qué consiste la Fundación que lleva como lema: bailamos contigo.
Antes de empezar, le damos la enhorabuena porque tanto él como la Fundación han recibido el premio Chamán 2011 entregado cada año por la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración oral y escénica (CIINOE) por su excepcional contribución al desarrollo de la cultura, la comunicación, la oralidad, la oralidad escénica y el mejoramiento humano
S-¿En qué consiste la Fundación Baile de Civilizaciones?
M-La fundación nació en mayo del 2009 con el objetivo de dar alma y unión al mar Mediterráneo. Tiene por objeto promover las relaciones culturales, educativas y cívicas entre las ciudades mediterráneas y todos sus habitantes. Dar a conocer, intentar recuperar el patrimonio cultural y sembrar la paz por cada uno de los rincones del Mediterráneo.
S-¿Cuáles son los próximos objetivos?
M-Pues el objetivo más importante es rehabilitar el teatro Cervantes de Tánger y que esté listo para su centenario que se celebrará en el 2013.
Este teatro queremos que cumpla tres grandes funciones: La primera que sirva de zoco, de punto de encuentro de culturas afro-mediterráneas. La segunda que sirva de punto en común de alcaldes, gentes de los municipios, es decir una cátedra municipalista de la Fundación Baile de Civilizaciones donde poner en común diferentes problemas y cuestiones. Y la tercera que lleve de la mano un centro de documentación de Al-Andalus, donde destacará la figura de Ibn Arabi, filósofo, poeta y místico del siglo XIII.
S- ¿Celebráis algún tipo de jornadas?
M-Sí, anualmente celebramos un congreso, ya van tres, siempre con la idea de los gobiernos municipales. En el primero, en Guardamar del Segura (2009) acudieron alcaldes, en el segundo en Cagliari (Cerdeña, Italia) profesores de la universidad Carlos III, y en la última, celebrada en junio en Tánger acudieron numerosos urbanistas.
S- ¿Tenéis alguna relación con Marruecos?
M-He estado numerosas veces en Marruecos. Tenemos contacto con profesores de Tetuán, con un cineasta especialista en la zona, con sindicalistas, con algunos gobiernos autonómicos y con el ayuntamiento de Tánger, que nos recibe gratamente en todas nuestras visitas.
S-¿Por qué el nombre de Baile de Civilizaciones?
M-Cuando inauguraron el Bosque de las Palabras en Chinchilla, me invitaron para que pusiera una frase. Elegí una de Fernando Pessoa, “solo el instante me conoce”. Conocimiento respecto a cada una de las personas, donde se plasma la libertad de cada individuo, para que cada uno sea lo que quiere ser.
Después leí otra frase que decía “el instante está en el baile”. Cuando leí esta frase ya le daba vueltas al proyecto.
Leí un libro de Eduardo Mendoza (Mauricio o las elecciones primarias), y en él decía “yo creía que los pobres no reñían entre sí”, “!y se llevan a matar!, los pobres son como el folclore, cuando no matan, bailan”.
Es decir, si bailas no matas, si bailas estás feliz, respetas la paz y a todo aquel que te rodea. Por tanto un baile de civilizaciones es la unión pacífica entre diferentes culturas.
S- He visto en vuestra web que hay planeado una aventura en moto por el Mediterráneo, ¿te vas a animar?
M- (tras una sonrisa) No, la van a hacer varios chicos (liderados por Javier Roldán), que nos irán mandando fotos que colgaremos en la web.
Encontraréis más información en la web de la fundación: http://www.bailedecivilizaciones.com/
Entrevista realizada por Sergio Molina García, equipo de Vive Albacete.
Mediterráneo
Mar nuestro de cada día,
mar de todos los ojos que alguna vez te vieron;
ábreme tus puertos que me descanse la vida.
Cincuenta siglos nos alcanza la memoria
a recordarte,
padre de tantos hijos y venturas;
te surcamos los hombres la piel y las entrañas
y nos das a cambio de nada
el amor disuelto en tu corazón de espuma.
Desde Tiro hasta Tarifa, de Podgorica hasta Argel
desde Fenicia hasta la Alianza de las tierras
cada cuerpo lleva
algo de tu sal en la sangre.
Mar de mares, y de sueños de mañanas,
ágora de paz y sabiduría,
de lenguas y de fes que se reconocen
en el espejo de tu carne humedecida.
Déjame quererte, Mediterráneo,
y que mi tiempo se mezcle con tu aroma;
que estén donde estén mis pasos
siempre los sentiré bailando entre tus olas.