A juicio de Eduardo Lago, Director del Instituto Cervantes en Nueva York, lo que está ocurriendo en Estados Unidos es, realmente importante y justifica sobradamente el trabajo que desarrolla el Cervantes. En particular, este fenómeno es especialmente visible en ciudades como Nueva York, donde no hay ningún problema para las personas de habla hispana, porque en todo momento encontrarán a alguien que les entienda a la perfección. Un fenómeno que crece como la espuma, no sólo por la población hispana que vive en esta ciudad, que alcanza el 25%, sino porque los propios neoyorkinos se esfuerzan por aprender nuestro idioma.

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