Aulas de Paz por el Mediterráneo responde a un proyecto de hacer más y mejor ciudadanía. La quinta categoría que lo conforman es "Educación e Infancia Mediterráneas" que asume el compromiso de aportar al concepto de ciudadanía las competencias (capacidades y valores como objetivos, y contenidos y estrategias-procedimientos como medios) para su aprendizaje y vivencia en la etapa escolar con el apoyo de materiales curriculares y recursos didácticos.

La Comunidad Educativa (escenario ideal y suma de agentes y voluntades en el proceso educativo) nos propone un modelo educativo y de convivencia democrática basado en principios que hagan posible el proceso de aprendizaje-enseñanza y el modelo de persona y de sociedad que deseamos y queremos. Los principios básicos pueden ser los siguientes:

 a) Hacia una Escuela Inclusiva. Convivencia en la diversidad.

 El concepto de "escuelas inclusivas" se inscribe dentro del derecho humano a la educación y una educación para todos y todas. El acceso a este derecho debe estar eximido de cualquier tipo de discriminación e inspirado en la igualdad de oportunidades (equidad); una educación orientada por objetivos de calidad y que desarrolle al máximo las capacidades de cada niño o niña. La educación debe realizarse en medio de una convivencia respetuosa con los derechos humanos, la libertad, la justicia, el respeto y la promoción de la participación. Una escuela inclusiva debe tener muy asumido y presente el enfoque coeducativo y el intercultural.

 Paralelamente, una escuela inclusiva necesita de la existencia de una "sociedad inclusiva". Hemos de caminar hacia una ciudad y sociedad educadora que acompaña a todos sus ciudadanos/as en su proceso de crecimiento y bienestar, de participación y de pertenencia a una comunidad y a una ciudadanía global.

 b) Educar en competencias básicas para la vida.

 El mundo en el que vivimos requiere ciudadanos y ciudadanas cada vez más comprometidos consigo mismos y con la sociedad, sujetos participativos, críticos, capaces de aprender a lo largo de toda la vida y de tomar decisiones orientadas a definir proyectos y estilos de vida positivos.

 c) La Escuela, un "espacio de paz".

 La paz en su concepción actual es la suma de tres tipos de paces: paz directa (regulación no-violenta de los conflictos), paz cultural (existencia de valores mínimos compartidos) y paz estructural (organización diseñada para conseguir un nivel máximo de justicia social). La paz positiva es un concepto globalizador y tiene un enfoque holístico y ecológico, ya que busca el desarrollo humano en armonía con el medioambiente, el desarrollo de los derechos humanos, la democracia participativa, la Cultura de Paz en sustitución de la cultura del menosprecio-la violencia y una ética global. Convertir la escuela en un "espacio de paz" es caminar en ámbitos de actuación como:

  • Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos.
  • El aprendizaje de la Cultura de Paz y la democracia participativa.
  • La Escuela como "lugar de ciudadanía" y escenario privilegiado para la convivencia.
  • Educación Emocional y Educación para el Conflicto.

d) Educación en Valores y para la Cultura de Paz.

 Asumir el reto de participar en la construcción de una sociedad más justa, igualitaria, tolerante, pacífica, que atienda la diversidad, sea solidaria, participativa y respetuosa con el medio ambiente... En definitiva, educar en la Cultura de Paz y en estilos de vida positivos. Participar en un proyecto, común y compartido, de construcción de una sociedad que camina hacia el paradigma humanístico y ponga en juego el potencial de reacción y de construcción que posee la Escuela como agente educativo, socializador y humanizador. Manifestar el compromiso por la educación en unos valores mínimos que conforman la Cultura de Paz, reflejados en el "Manifiesto 2000", y que son los siguientes: Respetar la vida; rechazar la violencia; compartir con los demás; escuchar para comprenderse; sentido ecológico; y redescubrir la solidaridad.

e) La participación: ejercicio de la ciudadanía democrática.

La participación, el respeto y el diálogo son valores clave para el desarrollo de la convivencia y la ciudadanía democrática. La participación es un derecho, una necesidad y un requisito para la mejora de la convivencia escolar. La participación en la escuela ha de convertirse tanto en objetivo educativo como en estrategia-procedimiento didáctico (aprendizaje cooperativo). Se ha de contemplar como mecanismo de prevención de posibles conflictos e instrumento para su regulación.

Estos cinco principios pueden ser el marco de referencia de experiencias y propuestas educativas que se han llevado a cabo o estén en proceso de realización en el ámbito escolar y de la infancia, que enriquezcan y den contenido a este apartado o categoría de Aulas de Paz por el Mediterráneo.