II CONVENCIÓN GOBERNANZA DE CIUDADES POR EL MEDITERRÁNEO
El Mediterráneo, cuna de civilizaciones y ciudades
En pleno cruce de tres continentes, con cargas históricas enormes y oleadas culturales extraordinarias, la región mediterránea ha sido cuna, a lo largo de la historia, de importantes civilizaciones e imperios, de las ciudades más antiguas del mundo que siempre estuvieron enlazadas entre ellas a través de interacciones en el marco de la competencia y la complementariedad.
Como diría el historiador francés Fernand Braudel, viajar por el Mediterráneo es encontrar el mundo romano en el Líbano; la Prehistoria en Cerdeña; las ciudades griegas en Sicilia o la presencia árabe en España.
Origen de las ciudades, qué son y su evolución
Las ciudades han existido por miles de años y tienen sus raíces en las civilizaciones de Mesopotamia, Egipto y Antigua Grecia. Centro del crecimiento económico, del progreso tecnológico y la producción cultural, las ciudades han tenido un gran impacto en nuestras vidas y en la civilización mundial en general, convirtiéndose en algo cada vez más importante mientras crecen en número y tamaño.
El aumento de población en las ciudades es uno de los mayores retos con los que nos encontramos en el Mediterráneo.
Se estima que, en este siglo, la mitad de la población mundial vivirá en las ciudades y que las ciudades más pobladas estarán en la costa marítima. Con respecto al área mediterránea se estima un aumento de más de 100 millones de habitantes de aquí al 2025 cuando llegaremos a ser más de 520 millones de habitantes; con más de cien ciudades que superan los 100.000 habitantes en la costa.
Ciudad como punto de entrada de la globalización a los territorios
Ante esta coyuntura y en un contexto de globalización, hoy la estructura urbana en el Mediterráneo es un importante desafío. Así lo entendemos desde Casa Mediterráneo y por ello Alicante acogerá en octubre un seminario sobre Desarrollo Urbano en el Mediterráneo, para abordar la necesidad de reforzar lazos de cooperación para asegurar un desarrollo urbano estratégico y planificado que respete el entorno y se adapte a las necesidades de la población.
Porque no hay que olvidar que la ciudad es el lugar donde se construye la competitividad y la innovación; es el punto de partida para la eliminación de fronteras y la globalización de los territorios.
El caso de Barcelona, el Proceso de Barcelona y su apoyo a la cooperación entre ciudades
En el ámbito euromediterráneo, ya han pasado 15 años desde que en una ciudad española y eminentemente mediterránea, Barcelona, se suscribiera el mayor acuerdo alcanzado entre países europeos y de la ribera sur y este del Mediterráneo. El llamado Proceso de Barcelona continúa siendo, hoy por hoy, el hilo conductor de las relaciones en la región, un Proceso que apoyó, desde sus inicios, "la cooperación entre ciudades en los ámbitos social, cultural y humano".
Brecha Norte y Sur y necesidades de la región mediterránea
Pero la región mediterránea es heterogénea en cuanto a necesidades y desarrollo socioeconómico. La brecha entre el Norte y el Sur sigue siendo enorme, con importantes disparidades demográficas, económicas, culturales y políticas. Por ello, entendemos, que las necesidades de la población no pueden ser las mismas, como tampoco lo pueden ser las respuestas de los Estados, que disponen de instrumentos diferentes.
Descentralización del Estado para responder a estas necesidades, nuevo modelo de Gobernanza
En este contexto, la organización territorial descentralizada del Estado se perfila, también en el Mediterráneo, como una excelente herramienta para dar respuesta a estas necesidades y como nuevo modelo de Gobernanza, ya que son las instancias más próximas a los ciudadanos las que más de cerca las conocen y las que pueden articular las políticas de desarrollo sostenible más adecuadas.
Redes de ciudades e importancia de los actores subestatales como actores de cooperación
Asimismo, estas estructuras, cuando son elegidas por los ciudadanos, son las más representativas de la sociedad, con un alto grado de legitimidad. Las redes de ciudades constituyen en la actualidad una realidad consolidada. Cada vez más ciudades llegan a acuerdos de cooperación con otras ciudades y gobiernos locales. Los actores subestatales han emergido con fuerza como actores de cooperación en el Mediterráneo, ofreciendo nuevas posibilidades de colaboración e intercambio de experiencias. Y han proliferado también las asociaciones de gobiernos locales, ya sea en el ámbito nacional e internacional, como herramienta para asistirse entre ellas y unir fuerzas para elevar, en un ejercicio de lobby, sus demandas al escenario de la política nacional e internacional.
Problemas para el avance en materia de descentralización en el Mediterráneo
Aún así, y a pesar de los avances significativos en materia de descentralización en el Mediterráneo, continúa siendo necesario abordar una serie de problemas comunes en la región, como la falta de recursos para hacer frente a las nuevas transferencias de competencias, la baja participación electoral o la gestión de las metrópolis. Para ello, tal y como realizaremos en esta II Convención de Gobernanza en el Mediterráneo, el intercambio de experiencias y conocimiento va a resultar muy positivo, aunque se debe evitar, sin embargo, trasponer políticas de un país a otro debido a las distintas realidades que conforman esta región.
Los Estados y las organizaciones internacionales para garantizar el cumplimiento de compromisos
Gran parte de la responsabilidad atañe a los Estados, que son los que deben instrumentar políticas de descentralización que ayuden a cumplir con los objetivos de largo plazo, muchos de ellos fijados en convenciones internacionales (ejemplos: los Objetivos de Desarrollo del Milenio mencionados más arriba o los acuerdos internacionales para proteger el medio ambiente). Además, las organizaciones internacionales -mundiales o regionales como la Comunidad Europea-, deberán garantizar el cumplimiento de estos compromisos y fomentar las buenas prácticas tanto de los Estados como de los Gobiernos locales.
II Convención Gobernanza de Ciudades por el Mediterráneo y vocación Casa Mediterráneo
En este sentido, Casa Mediterráneo, como actor subestatal, quiere a través de la diplomacia pública, contribuir a reforzar las relaciones y los lazos entre ciudades y ciudadanos del Mediterráneo.
Casa Mediterránea es un consorcio público creado hace poco más de un año en la ciudad española de Alicante, promovido por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, con la colaboración del Gobierno autónomo valenciano y los Ayuntamientos de los municipios de Alicante, Benidorm y Xàbia.
Dada nuestra vocación de servir de punto de encuentro y difusión de las diversas culturas y tradiciones de los pueblos del Mediterráneo, hemos querido apoyar la II Convención Gobernanza de Ciudades por el Mediterráneo, que acoge esta bella ciudad de Cagliari, y agradecer muy especialmente la iniciativa puesta en marcha por la Fundación Baile de Civilizaciones.
Compartimos con la Fundación el objetivo de querer ser un instrumento eficaz y necesario para impulsar el acercamiento cultural, pero también político, económico, social, educativo, científico y humano entre las diferentes sociedades, culturas y pueblos que bañan las dos orillas del Mare Nostrum.
Y desde esta perspectiva, la Fundación Baile de Civilizaciones, así como el resto de entidades que trabajan por la Gobernanza y el bienestar de todos los ciudadanos del Mediterráneo, siempre encontrará en Casa Mediterráneo una Institución abierta, colaboradora y partícipe, para que entre todos construyamos un futuro de paz, estabilidad y prosperidad compartida en el Mediterráneo.
Muchas gracias,