Un respeto al mar y a los pobres. Quien se benefició del mar ahora es el rey tirano de una tumba.

Quedaste tu marinero,
la tierra derrumbada,
sosteníaas tantas vidas,
ahora damnificads,
que nadie piensa
en visitarte en el estío,
posar su espada de oro,
que pudiera dar brío
a los pobres,
con hambre en el alma,
del que tanto se valió
de la espada de oro,
ahora rey de una tumba sellada.
¡oh marinero!
tesoro cardinal de ricos y pobres
en tu pecho debe amanecer
el respeto de todos los hombres