Mírame de frente ondas de la luna,
a mis ojos campesinos de asfalto,
acuérdate de mí desde tan lejos,
pues sabes que necesito tanto,
que solo deseo eterno el verano
por verte el rostro cuanto más tiempo
para naufragar contigo,
náufrago yo de esta vida,
que mi fábula narrarte sin dejarte descontento, deseo golpear a tu
pecho enamorado, porque de tu olor galopando suavemente, me inspirará
la respuesta llana.
Eres gigante de luces en la arena,
porque en el coloso velozmente
arden almas fuertes y canas
sin protesta.
¡Oh mi mar enamorado de luces en la arena!
¡Oh mi mar de alta y baja la marea!
cómplice de la luna llena,
de las grandes y pequeñas estrellas.