Siempre anduve entre dos tierras,
La que encuentro en el estío,
En el invierno imaginario,
Otra en la que habito,
En donde vivo la vida,
En donde sueño los sueños,
Paseando sin laberinto en la arena,
Escuchando la espuma blanca,
El eco de las olas libres,
Penetrar mi cuerpo en su brisa alta.
¡Oh mi tierra de estío!,
No sé cómo expresar
Lo que siento al fundirme en tu agua,
En la aurora o en las sombras,
Mi mar, la mar.